Responde a tus clientes con la información de tu negocio, averigua lo que tu equipo necesita saber y le pasa a cada asesor los leads que ya están listos. Lo pruebas y lo corriges antes de encenderlo.
Un agente de IA para WhatsApp contesta los mensajes de tu negocio como lo haría una persona de tu equipo: con frases cortas, en el tono que elijas y con lo que tú le enseñas. No adivina. Trabaja con el contexto de tu negocio, tus preguntas frecuentes y tu catálogo.
Su trabajo no es reemplazar a tu equipo. Es atender la primera parte de la conversación —las preguntas repetidas, los datos de contacto, las preguntas para calificar— y pasarle a una persona lo que necesita una persona. Cuando el agente pasa la conversación, deja de contestar y el asesor sigue desde el inbox de WhatsApp del CRM.
Todo lo que pasa en el chat queda en el CRM: el lead se crea con su nombre y su teléfono, entra a tu pipeline y llega con la conversación completa.
Lee el contexto de tu negocio, tus preguntas frecuentes y las reglas que le vas enseñando. Si escribes un mensaje de bienvenida, lo manda tal cual a quien solo saluda.
Con tu inventario conectado —una hoja de Google, un archivo o tu tienda de Shopify, WooCommerce o VTEX— ofrece solo lo que existe, con su precio exacto. Si tienes inmuebles con fotos, las ofrece y las manda cuando le dicen que sí.
Primero responde lo que le preguntaron y, en el mismo mensaje, pide el teléfono. Nunca condiciona una respuesta a un dato. Si ya tiene el número, no lo vuelve a pedir.
Sabe qué hora es en tu país y si estás atendiendo. Si alguien pide que lo llamen fuera de horario o en un festivo de Colombia, se lo dice y le ofrece la franja válida más cercana.
Si tu negocio tiene reservas, ofrece horas libres de verdad y deja la cita en tu agenda. También cambia o cancela la que esa persona ya tenía.
Si la persona deja de responder, a los 10 minutos le escribe una vez con la pregunta que falta. Solo entre las 7 de la mañana y las 9 de la noche.
Le dices al agente qué necesita saber tu equipo antes de llamar: hasta ocho preguntas, cada una con su condición. Por ejemplo, «¿qué presupuesto maneja?», que cumple si es «más de 300 millones». El agente las hace de a una, dentro de la conversación, y no repite lo que la persona ya contó.
Quien decide si el lead califica no es la IA: es una regla fija del sistema. Mientras falte alguna respuesta, el lead sigue pendiente. Cuando están todas, el contacto queda como calificado o no calificado, con su etiqueta, y la ficha guarda un resumen de cada respuesta. Si califica, puede avanzar sola a la etapa que elijas y pasar a un asesor.
También puedes enrutar. Si vendes y arriendas, o tienes dos sedes, el agente averigua qué busca la persona y la manda al tablero que toca. Ahí se asigna a un asesor fijo o por turnos entre quienes atienden ese tablero. Si nadie lo tiene marcado, decide la regla de reparto de la fuente: el lead nunca se queda sin dueño. El asesor recibe el aviso al instante.
Y si usas campos personalizados, marca los que quieres que llene el agente, como «Servicio de interés» o «Fecha del evento». Los apunta en la ficha sin pisar lo que haya escrito una persona.
| Lo que averigua | Pregunta del agente | Cumple si |
|---|---|---|
| Operación | ¿Busca comprar o arrendar? | Compra |
| Zona | ¿En qué zona le interesa? | Norte o centro |
| Presupuesto | ¿Qué presupuesto maneja? | Más de 300 millones |
| Plazo | ¿Para cuándo lo necesita? | En los próximos tres meses |
Datos inventados de una inmobiliaria de ejemplo. Puedes exigir que cumpla todas o solo un mínimo, por ejemplo tres de cuatro.
El agente solo puede dar precios, disponibilidad, direcciones y condiciones que estén escritos en su contexto, en sus preguntas frecuentes o en el catálogo. Pedírselo no bastaba, así que no depende de que obedezca. Antes de enviar cada mensaje, el sistema comprueba que cada precio y cada código existan. Si no existen, el mensaje no sale: se reescribe, y si vuelve a fallar, el cliente recibe una respuesta segura y la conversación pasa a tu equipo.
Lo mismo con «sí, tenemos» de algo que no está en tu catálogo, con un tuteo en un agente que trata de usted o con una hora fuera de tu horario: se corrige antes de que la persona lo lea.
Cuando alguien pide hablar con una persona, el agente responde con tu frase, por ejemplo «Claro, en un momento te comunico con un asesor», y pasa la conversación. Si activas la opción, antes pide el nombre, el teléfono y el correo que falten, y en el mensaje siguiente la pasa igual, los dé o no. Lo explicamos en tu agente pide los datos antes de pasar el chat.
| Negocio | Le escriben | Lo que hace el agente |
|---|---|---|
| Inmobiliaria | «Busco apartamento de 3 habitaciones en el norte, hasta 2,5 millones de arriendo.» | Busca en tu inventario por zona, habitaciones y presupuesto, ofrece hasta tres opciones con su código, manda fotos si se las piden y califica. CRM inmobiliario. |
| Clínica | «¿Cuánto cuesta la valoración de ortodoncia y tienen cita el jueves?» | Da el precio que está en tus preguntas frecuentes, ofrece las horas libres del jueves y deja la cita agendada. Lo clínico lo pasa a tu equipo, como tú le indiques. CRM para clínicas. |
| Restaurante | «¿Tienen mesa para seis el sábado a las 8?» | Responde con tu carta y tu horario y, si tienes reservas activas, ofrece solo horas libres y deja la reserva en tu agenda. |
| Tienda | «¿Tienen la chaqueta negra en talla M?» | Mira tu catálogo o tu tienda conectada y responde con el precio exacto. Si no está, no dice que sí: lo confirma tu equipo. A quien ya te compró le dice en qué va su pedido. |
| Servicios | «Quiero cotizar la contabilidad de mi empresa.» | Pregunta lo que necesita tu asesor —tamaño de la empresa, qué servicio, para cuándo—, califica y pasa el lead con el resumen. |
Mensajes y cifras de ejemplo.
Nombre, tono (tú o usted), contexto, preguntas frecuentes, mensaje de bienvenida y la frase para pasar a un asesor. Todo en un formulario por pasos.
Las preguntas de calificación, a qué tablero va cada tipo de cliente y quién lo atiende.
En «Probar» le escribes como un cliente. Responde con su configuración real y las mismas comprobaciones, sin crear leads, y al lado ves lo que entendió.
Cuando te guste cómo responde, conecta tu WhatsApp o tu Instagram y el agente empieza a atender.
En el probador, debajo de cada respuesta, tocas Corregir esta respuesta y cuentas qué debió decir. Un entrenador con IA decide dónde va el cambio —una regla, el saludo, una pregunta frecuente o el contexto— y te lo muestra antes de aplicarlo. Puedes probar el cambio y, si no te convence, deshacerlo desde el historial de mejoras.
Lo mismo funciona con conversaciones reales. En el inbox, junto a cada mensaje del agente, aparece «Corregir». Al cliente no se le reenvía nada: cambia cómo responde a partir de ahí. Además, cuando una conversación termina, la IA la revisa y te deja sugerencias en el paso «Mejoras».
Conectas tu número con la app de Meta de tu negocio: copias cinco datos y Acuarius configura el resto. El agente marca el mensaje como leído, muestra «escribiendo…» y responde con la negrita de WhatsApp.
Los mensajes directos de tu cuenta de Instagram Business llegan a la misma bandeja. Ahí el agente escribe en texto plano, que es lo que se ve bien en ese chat.
En WhatsApp, cada respuesta del agente lleva sus marcas de enviado, entregado y leído. Lo que conversa queda en la ficha del lead. Si prefieres que el cliente elija su hora, comparte tu enlace para agendar reuniones.
Sí. Por chat atiende a cualquier hora, también de noche y en festivos. Lo que respeta es tu horario para las llamadas y los contactos de un asesor: fuera de horario ofrece la próxima franja en la que alguien puede atender. Si tu cuenta agota los mensajes del agente del mes, el contacto recibe un aviso de que le responde una persona y la conversación pasa a tu equipo.
Lo decides tú. Por defecto el agente no se presenta como bot. Si marcas «Puede decir que es un asistente digital», cuando alguien se lo pregunta responde que es el asistente digital de tu negocio, nunca dice que es una persona y ofrece pasarle con alguien del equipo.
Lo dice y pasa la conversación a un asesor. No estima precios ni inventa productos: si un mensaje trae un precio o un código que no está en tu información, no se envía.
Sí. Todas sus respuestas quedan en el inbox. Puedes corregir cualquiera, en el probador o en una conversación real, y el entrenador ajusta su configuración. Cada cambio queda en un historial que puedes deshacer.
No. El agente se configura en un formulario por pasos, en español. Para conectar WhatsApp hoy usas la app de Meta de tu negocio y copias cinco datos que te indicamos paso a paso.
Sí. El mismo agente atiende los mensajes directos de tu cuenta de Instagram Business, con el mismo entrenamiento y la misma calificación.
Lo pruebas antes de conectarlo. En el probador ves qué datos capturó, si calificó al cliente, a qué tablero lo mandaría y qué le ofreció de tu catálogo. Nada de esa prueba entra a tu CRM.
Crea tu cuenta, configura tu agente y pruébalo antes de conectar tu WhatsApp.